
Violó la prisión domiciliaria, lo detuvieron y una jueza ordenó que regresara a su domicilio para continuar con la medida. De ese modo, Mauro Ariel Olguín, quien desde 2017 tiene un amplio prontuario delictivo y había logrado obtener múltiples beneficios a su favor creyó que una vez más había zafado pero este jueves otra magistrada ordenó su traslado a la cárcel.
Se trata de la jueza de Garantía N°4, Luciana Banó, quien mediante una audiencia determinó revocarle la prisión domiciliaria y convirtió hoy la medida en prisión preventiva y Olguín deberá cumplirla por 60 días alojado en el Servicio Penitenciario.
Fue el martes cuando personal de la Comisaría 7° realizaba un recorrido de rutina y lo divisó a Olguín a la altura de la manzana 402, del barrio 140 Viviendas. El sospechoso, de 26 años, lejos de encontrarse en su domicilio —ubicado a unos quinientos metros— donde debía cumplir prisión domiciliaria, deambulaba por la vía pública con una zapa.
Eran aproximadamente las 15:30 cuando al advertir que su incumplimiento había quedado al descubierto, intentó agredir a los policías con la herramienta. Sin embargo, fue reducido y detenido.
Ante un testigo, los efectivos le leyeron el acta de audiencia en la que el 7 de enero el Tribunal de Impugnaciones en lo Penal, bajo la presidencia de la jueza Yanina del Viso, le dictó tres meses de prisión domiciliaria por el delito de “violación de domicilio”. La medida debía cumplirse en su casa, ubicada en el barrio 126 Viviendas, y su resguardo quedó bajo la responsabilidad de Cristina Olguín, madre del imputado. Al mismo tiempo Olguín debía seguir un tratamiento en el Centro de Prevención de Adicciones (CPA), pero tampoco cumplió con esa responsabilidad que había asumido ante la Justicia.
Tras su arresto de martes, la Policía le dio conocimiento a la fiscal de Instrucción Nº6, Linda Maluf Martínez, quien ordenó que Olguín permaneciera detenido por “incumplimiento de una orden judicial” y que se elevaran las actuaciones correspondientes a la fiscalía.
Al día siguiente, durante una audiencia de formulación de cargos, la fiscal Maluf Martínez solicitó que Olguín fuera imputado por ese delito y la jueza de Garantía Nº2, Agustina Dopazo Samper, resolvió tener por aceptada la imputación y ordenó que fuera trasladado nuevamente a su domicilio para continuar con la prisión domiciliaria. Medida que, finalmente, quedó revocada este jueves por la jueza Banó.
Desde el 2017 Olguín registra antecedentes, algunos condenatorios, por delitos como “robo agravado por la participación de un menor”, “robo simple”, “resistencia a la autoridad”, “robo calificado por el uso de arma blanca”, “robo calificado por escalamiento”, “violación de domicilio”, “hurto” y “daños”.