
Un hombre de 26 años oriundo de San Francisco del Monte de Oro recibió una condena de cuatro años, al ser acusado de abusar de su sobrino, para someterlo el atacante lo ataba de pies y manos. La sentencia fue cuestionada por la fiscalía que solicitó 14 años de prisión.
El imputado que vio crecer al pequeño quien vivía frente a la casa de la víctima, lo atacó una tarde mientras el niño jugaba con su triciclo lo apresó y lo llevó a su vivienda. Ese fue el escenario donde el agresor se aprovechó del menor, y utilizando su fuerza lo ató de manos y pies para inmovilizarlo. Pese a las secuelas psicológicas que evidencian conductas sobrexualizadas, saberes inapropiados para su edad y pruebas de Cámara Gesell que demostraron las consecuencias y complicaciones que presenta el menor, el tribunal consideró que el abuso no se concretó, por eso el veredicto fue mucho menor, basándose en la pericia médica que indicó que el cuerpo del menor no presentaba signos de lesiones de acceso carnal.