
Vecinos de calle Colón al 500 manifestaron el malestar que hace años vienen sufriendo a raíz de un boliche ubicado en pleno centro, sostienen que se exceden en los decibeles de música permitidos, ruidos molestos, riñas callejeras, consumo de alcohol y suciedad en la vía pública, tras las descomposturas de aquellos que asisten al bar, quienes totalmente alcoholizados producen disturbios.
Este lugar de esparcimiento funciona de martes a domingo, convirtiendo la vida de los residentes en un verdadero calvario, quienes manifestaron que “ no pueden dormir, lo que representa problemas de salud, no solo físicos también psicológicos”.
Los moradores indignados presentaron un petitorio al Concejo Deliberante de la Ciudad de San Luis para que se haga cumplir la ordenanza que establece que los boliches deben estar alejados de escuelas, clínicas y sanatorios, el funcionamiento de los mismos y el control por parte de la comuna. Vale mencionar que en esta arteria funciona el Concejo Deliberante, un Residencial de adultos mayores, el Colegio San Luis Gonzaga, y sobre todo el descanso de los moradores. Por ello solicitan la intervención municipal en el caso, arbitrando medidas para cesen los ruidos molestos.


