
El domingo, Gonzalo Suárez manejaba un Peugeot 2008 cuando en la esquina de Pueyrredón y Chacabuco embistió a Cristian Gil, que transitaba en su moto. Tras el choque el automovilista siguió la marcha. Dos días después la Policía dio con el vehículo y él se entregó a la Justicia. Hoy se hizo la audiencia de formulación de cargos donde lo imputaron por el delito por lesiones graves en accidente de tránsito seguido de fuga.
El juez Santiago Ortiz concedió la prórroga de 8 días de detención que solicitó la defensa.
En la sala, Suárez miró hacia atrás sabiendo que estaban los familiares del joven de 22 años y habló: “¿Usted es el padre? Yo soy papá y le pido disculpas por lo que sucedió. Me encantaría volver el tiempo atrás y haber podido bajar, pero tuve mucho miedo. Es la verdad, tuve mucho miedo”.
Le cuestionaron por qué dejó a Cristian “tirado”, pero repitió que tuvo mucho miedo, y respondió que esa noche no tomó alcohol. “El pedido de disculpas debió darlo en el lugar del accidente, no una vez que se entregó cuando se vio acorralado", respondió luego a los medios, el papá del motociclista, Rubén Gil.