UNA CAMIONETA A NOMBRE DE CRISTINA KIRCHNER FUE SECUESTRADA EN SAN LUIS POR UN PEDIDO JUDICIAL

El vehículo, una RAM, fue interceptado durante un control policial sobre la Ruta Provincial 1. Tenía un pedido de secuestro ordenado por el juez federal Julián Ercolini en el marco de la causa Hotesur. Era conducido por un vecino de Cortaderas, quien aseguró haberlo comprado en 2024 en Merlo.

Cristina+RAM

Una camioneta RAM que figura a nombre de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y otras personas fue secuestrada este martes 29 de septiembre en San Luis, luego de que la Policía detectara que sobre el vehículo pesaba un pedido de secuestro judicial vigente desde febrero de 2019.

El procedimiento se realizó sobre la Ruta Provincial 1, cuando efectivos policiales que efectuaban un control vehicular detuvieron la marcha de la camioneta que circulaba en sentido sur-norte.

Al verificar los datos del rodado, los agentes constataron que tenía un requerimiento judicial emitido el 28 de febrero de 2019 por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 10, a cargo del juez Julián Ercolini, en el marco de la causa Hotesur.

El expediente investiga presuntos delitos de lavado de dinero y asociación ilícita, y tiene entre los involucrados a Cristina Kirchner, sus hijos y otros acusados.

De acuerdo con los registros, la camioneta había ingresado a la provincia el domingo 27 de septiembre, a las 23:45, por el pórtico de Santa Rosa del Conlara.

Al momento del procedimiento, el vehículo era conducido por un hombre domiciliado en Cortaderas, quien manifestó que lo había comprado en 2024 a una persona de la localidad de Merlo.

Según la información disponible, no surge que el conductor tenga vinculación con la causa judicial que originó el pedido de secuestro. La procedencia del vehículo y las circunstancias de su adquisición deberán ser determinadas en el marco de las actuaciones correspondientes.

Tras confirmar que el requerimiento judicial continuaba vigente, los efectivos retuvieron la camioneta, que quedó a disposición de las autoridades policiales y judiciales.

La investigación buscará establecer cómo el vehículo, registrado a nombre de Cristina Fernández de Kirchner y otras personas, llegó a manos de su actual poseedor y continuó circulando durante años pese a la existencia de una orden de secuestro.