Gastaba a “troche y moche”. No tenía problemas en sacar plata de aquí y de allá para sostener su billetera personal. Lo tenía todo, menos privaciones. Sin embargo, como dice la canción, “todo concluye al fin” y para el ahora ex presidente del Colegio de Magistrados, Hugo Saá Petrino las buenas épocas terminaron. Tras años de manejo discrecional e impunidad, una parte de sus pares decidieron poner límites porque la información fue publicada por algunos medios periodísticos. Pidieron que rindiera cuentas, lo apartaron del cargo y pidieron una investigación penal al juez que el 3 de noviembre presentó la renuncia al cargo con efecto a partir del próximo 30 de abril.
La nueva conducción -con Fernando Spagnuolo como presidente- solicitó una auditoría contable para conocer a fondo si hubo financieros que hizo el exmagistrado y el informe firmado por el contador Fernando Moreno (a quién la flamante dirigencia le encomendó la tarea) fue lapidario: Saá Petrino no pudo y ni sabe cómo justificar un faltante de plata que alcanza los $5.396.884 dentro de la cuenta bancaria de la institución. En el dossier también figura que, bajo su batuta, al Colegio de Magistrados le rechazaron 58 cheques. Entre ellos, 54 fueron rebotados por falta de fondos. Pero eso no fue todo: el detalle de la sábana bancaria dejó ver que Saá Petrino utilizó la cuenta de la entidad como si fuera suya y compró o pagó productos o servicios con ese CBU. También hizo múltiples transferencias, entre ellas a su cuñada Fernanda del Cerro, además de millonarios envíos de dinero a la veterinaria Maskotas SRL propiedad del esposo de del Cerro.
En el informe fueron analizados los ingresos y egresos de la cuenta entre el 1 de noviembre de 2022 al 31 de octubre de 2025, período en el que se observaron extractos bancarios de los CBU del Colegio de Magistrados en los bancos Supervielle y Santander, además de resoluciones de la institución autorizando gastos, facturas y estados contables. También “respuestas aclaratorias” del propio Saá Petrino.
El informe contable también indica: "En base a lo expuesto en los puntos anteriores, y en un primer análisis podemos concluir que durante el periodo comprendido entre el 01/11/2022 y el 31/10/2025 se tuvieron recursos disponibles por $ 77.232.702,20 y egresos por $ 70.901.630,39, quedando por justificar $ 6.831.071,81, y que, restando el saldo de la cuenta bancaria expuesta en el punto anterior de $ 934.187,23 la suma final a justificar sería de $ 5.396.884,58”.
Otro dato que llamó la atención de los peritos contables fue que Saá Petrino extrajo dinero de la cuenta del Colegio de Magistrados desde noviembre de 2022 pero, llamativamente, a partir de marzo de 2024, tras ser condenado en 2023 por una deuda de 36.000 dólares que jamás pagó a un particular -se actualizó a 50.000 al aplicarse los intereses en la sentencia- Saá Petrino empezó a transferir dinero a la cuenta del Colegio de Magistrados.
Según la investigación contable, entre marzo de 2024 y octubre de 2025 en la cuenta ingresaron $121.383.837,90, de los cuales $110.499.940,17 fueron transferidos directamente del bolsillo de Saá Petrino, en tanto que el resto fue depositado por otras personas y empresas que el magistrado conoce. Entre ellas, Fernanda del Cerro y la famosa veterinaria. Ese comercio transfirió al Colegio de Magistrados $5.200.897,73. Otro monto importante son los $3.900.000, provenientes del fideicomiso La Candela.
Otro segmento importante dentro del documento firmado por el contador Moreno consigna que durante su presidencia Saá Petrino emitió 58 cheques que terminaron rechazados por no tener fondos (por $48.087.671,96) y 4 rebotados por fallas técnicas ($3.181.477,27). El informe advierte que estos cheques no figuran dentro de la base de cheques devueltos sin fondos del Banco Central, por lo que es claro que con esa maniobra ganó tiempo porque luego los "rescató" al pagarlos lo mismo que la multa correspondiente. Pero también aparecen 22 cheques que el banco Santander afrontó aunque los fondos de la cuenta eran insuficientes. Eso fue por un total de $1.127.676,24.
De todos modos, todas esas maniobras generaron un castigo que el Colegio de Magistrados tuvo que afrontar. Fueron $3.687.311,41 en conceptos de multas, comisiones, intereses e IVA.
Por todo la madeja que el ex juez tejió, algunos sus pares que lo acompañaron dentro de la comisión directiva lo denunciaron ante la Justicia. Ahora, los nuevos directivos, con Fernando Spagnuolo como presidente, se sumaron como querellantes. Ellos fueron quienes encomendaron la auditoría al contador Moreno.
"Atentos a lo que venía ocurriendo ya desde la gestión anterior, cuyos directivos le iniciaron una causa judicial a Saá Petrino, una denuncia penal y nosotros como nueva comisión nos hicimos parte de la causa como querellantes. Contamos con la asistencia del doctor José Luis Dopazo como nuestro abogado a los efectos de que él pidiera las medidas que sean necesarias. La situación vinculada a estos desmanejos y falta de dinero de la institución ocurrieron en octubre del año pasado. Ya pedimos distintas medidas a la Justicia y estamos a la espera de alguna actividad que sea útil para la causa. En este momento la fiscalía a cargo, a raíz de diversas excusaciones, se inició en Villa Mercedes, a cargo de José Olguín. Nosotros decidimos solicitar esa auditoría que, a las claras, muestra lo que pasó", advirtió Spagnuolo ante la consulta de El Chorrillero. "Claramente Saá Petrino ha destinado fondos, hizo transferencias, a su cuenta personal, de familiares y negocios que no tienen nada que ver con el objeto social de la institución.Es un manejo indebido de esos recursos. Son gastos y faltantes millonarios sin ninguna justificación de por qué se hicieron esos gastos", añadió Spagnuolo.





